octubre 30, 2014







El embarazo es una situación fisiológica en la mujer, en la que tienen lugar numerosos cambios sobre todo a nivel hormonal. Todos estos cambios conllevan la aparición de algún tipo de trastornos como vómitos, estreñimiento, hemorroides, para los cuales, a veces, es necesario la toma de medicamentos, además de las patologías ocasionales que puedan aparecer o las crónicas que pudiera tener la mujer embazada.

Los cambios que acontecen en la mujer embarazada modifican los parámetros farmacocinéticos como Absorción, Distribución. Metabolismo y Excreción de los principios activos.

Por otro lado, hay una gran cantidad de medicamentos que atraviesan la barrera placentaria y son capaces de entrar a la circulación fetal, por lo que es necesario extremar las precauciones y pedir información a los profesionales para asegurarnos que un determinado medicamento no tiene acción teratogénica ( aparición de malformaciones).

La aparición de malformaciones depende fundamentalmente de las propiedades farmacológicas de la sustancia, del momento exacto de la exposición, de la exposición genética del embrión y del estado fisiológico o patológico de la madre, durante cuanto tiempo se tome y el momento de la gestación en que se encuentre la madre, es en el primer trimestre aproximadamente, cuando se considera el momento de mayor riesgo ya que, es éste momento en el que pudieran ocasionar aborto o malformaciones congénitas en el feto.
Los medicamentos administrados después del primer trimestre, pueden comprometer el crecimiento de tejidos y órganos, reducir el intercambio de nutrientes entre la madre y el feto, o reducir la sangre que recibe el feto.

El riesgo de los fármacos para el feto se clasifican según la Food and Drug Administration (FDA) que establece las siguientes categorias:


Categoría A: estudios controlados en gestantes no han demostrado riesgo para el feto en el primer trimestre, ni evidencia de riesgo en los otros dos trimestres.

Categoría B: estudios realizados en animales gestantes no han demostrado un riesgo fetal, pero no existen estudios de control en mujeres embarazadas ni en animales de experimentación que confirmen que no hay riesgo fetal.

Categoría C: los estudios realizados en animales gestantes han revelado efectos adversos en el feto, pero no hay estudios controlados en mujeres embarazadas. Solamente se prescriben si los beneficios justifican los riesgos fetales.

Categoría D: hay evidencia positiva de riesgo teratogénico o embriotóxico fetal humano. En casos extremos se ha llegado a prescribir, dado que el beneficio supera el riesgo adverso del fármaco.

Categoría X: estudios en animales o en humanos han demostrado anomalías fetales, o hay evidencia de riesgo fetal, basados en la experiencia clínica humana. Nunca supera el beneficio al riesgo.
Son muchas las consultas en la farmacia acerca de la tomas de medicamentes en el embarazo por eso os dejo unos consejos a tener en cuenta, en éste momento tan especial para la mujer.
- Durante el embarazo tomar los medicamentes estrictamente necesarios.
- Evitar los fármacos de reciente aparición en el mercado.
- Restringir al máximo los fármacos durante el primer trimestre.
- Utilizar la mínima dosis eficaz, el menor tiempo posible.
- Evitar la polifarmacia.
- Desaconsejar activamente el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas.
- Evitar la automedicación.
- Están contraindicadas las vacunas de virus vivos durante el embarazo.
- Las vacunas de gérmenes muertos o inactivos, deben ser administradas en el 2º y 3º trimestre.
- Si no está seguro de la inocuidad de un fármaco durante el embarazo es preferible que consulte o
aplace en tratamiento.
- Tenga en cuenta que toda mujer en edad fértil es una gestante en potencia.
- La medicación por vía tópica también se absorbe, sobre todo si es liposoluble.
- Con los preparados dietéticos y "naturales" hay que tener las mismas precauciones que con los fármacos ( con el agravante que es difícil conocer su composición auténtica). Lúpulo, salvia, ruda, hinojo, cornezuelo de centeno, entre otros muchos están totalmente contraindicados. Nunca, como norma general, se deben tomar plantas medicinales como terapia en el embarazo sin consultar previamente con el especialista.

Lo natural no es sinónimo de inocuo.

Ante cualquier duda sobre la medicación prescrita consulta con tu farmacéutico que como especialista en farmacología podrá asesorarte y despejar tus dudas.


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